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Intereses corrientes: guía para entender cómo funcionan

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Intereses corrientes: guía para entender cómo funcionan

Por: bvc

¿Cómo lograr que los intereses corrientes jueguen a tu favor?

¿Alguna vez has solicitado un préstamo a una entidad financiera  sin entender realmente lo que estás pagando? Hoy te explicamos qué son los intereses corrientes y de mora. Dos conceptos que pueden sonar confusos, pero que al final verás que son más sencillos de lo que suenan. Además, entenderlos te dará confianza a la hora de usar tus créditos.

¿Cuáles son los intereses corrientes?

Los intereses corrientes son aquellos que te cobra tu banco cuando pides una pizza a domicilio, por ejemplo, y decides pagar con tu tarjeta de crédito en vez de hacerlo con tarjeta débito o efectivo. Es decir, es ese porcentaje que te cobran cada vez que haces una compra o avance con tu tarjeta de crédito. 

Según la Superintendencia Financiera de Colombia (2020), la tasa de interés corriente es una tasa efectiva anual que, en promedio, te cobran los bancos por tus créditos.

Estos intereses se cobran, por ejemplo, cuando usas tu tarjeta de crédito. En este caso, los intereses corrientes se sumarán al saldo. Y si hiciste una compra a muchas cuotas, lo tendrás incluido en todas hasta el final. Ahora sabes que no es buena idea pagar esa pizza a 24 cuotas. 

¿Cuáles son los intereses por mora? 

Según Law Insider (s.f.), los intereses por mora son los que se cobran cuando no pagaste a tiempo la cuota del crédito, ya sea de tu tarjeta o de cualquier otro tipo. En inglés se conoce como late payment, que significa “pago tardío”.

Ahora bien, la diferencia entre los intereses corrientes y los de mora es que el primero lo pagamos cuando compramos o usamos el crédito, y el segundo cuando no pagamos la cuota en la fecha indicada.

En Colombia, la Superintendencia Financiera ha puesto un tope a los intereses por mora. Ese máximo es llamado tasa de usura, la cual es de 1,5 veces los intereses corrientes. De manera que ya no deberás pagar más de lo que dice la regulación.

¿Cómo se calculan los intereses corrientes y por mora?

Entonces, ¿si no pago mi deuda puedo quedar debiendo por mucho tiempo? En teoría sí, pero esto significa pésimos reportes en centrales de riesgo, las cuales se encargan de calificar nuestra vida crediticia. 

Recuerda que hoy en día este es el fundamento principal para acceder al sistema financiero. Por eso, hay algunas cosas que deberías saber sobre los métodos de cálculo que podrían salvarte de malos entendidos:

¿Cómo es el cálculo de los intereses corrientes?

Para los intereses corrientes, la Superintendencia los certifica junto con la metodología utilizada. Sin embargo, cada banco tiene su fórmula. Pero tranquilo, siempre será acorde a lo que diga la Superintendencia. Lo que garantiza que no estarás siendo estafado ni abusado.

Los números a tener en cuenta son: la tasa efectiva anual y mensual. Tu banco te dará una de esas. Usualmente, el banco te da la efectiva anual, luego podrás convertirla en un simulador virtual. El de Bancolombia, por ejemplo, es sencillo y práctico.

¿Cómo es el cálculo de los intereses por mora?

En cuanto a los intereses por mora, la cosa cambia. La mejor forma de explicarlo es con un ejemplo: Juan debía pagar $1,500,000 al banco y su cuota se dividía así: $1,227,150 para la deuda y $272,850 para los intereses corrientes

Sin embargo, se le olvidó por completo y dejó que pasaran 25 días luego del tiempo límite de pago. El banco le dijo que los intereses por mora, es decir, los que le cobran por haberse pasado de la fecha de pago, corresponden al 27,29% anual. Entonces, se toma el $1,227,150 y se multiplica por este porcentaje. Eso nos da $334,889. 

Ese valor se divide en 30, pues es mensual, y luego se multiplica por los días de mora que en el caso de Juan son 25. Eso da $279,074 que se deberán sumar a la cuota de este mes. Ahora Juan debe pagar $1,779,074, en vez del $1,500,000 de su cuota normal. 

¿Qué llevarse de todo esto?

Lo cierto es que por más matemáticas que hagamos, siempre se llega a lo mismo: si pagas a tiempo y en su totalidad, no sufrirás el dolor de cabeza de las moras. Por eso, te queremos dejar unos consejos que harán que gestiones tus obligaciones financieras como un profesional:

  1. El endeudamiento no es tan malo como todos creen. De hecho, el economista estadounidense Paul Krugman ha dicho que sin deuda no habría desarrollo. Sin embargo, la deuda solo es sana cuando la usas para crecer, no para darte lujos.
  2. Como dijo Thomas Jefferson: “nunca gastes tu dinero antes de tenerlo”. En otras palabras, no entres en deudas si no estás seguro de poder pagarlas. Entender eso hace parte de tu educación financiera.
  3. Ten en cuenta que las tarjetas de crédito son un medio para hacer transacciones, no para financiarte.

Teniendo en cuenta estos consejos, es claro que tener una vida crediticia saludable depende de ti. Los intereses te acompañarán siempre que tengas deuda, depende de ti tomar decisiones cada vez más conscientes. Esperamos que este artículo te haya introducido de la mejor manera el tema de los intereses corrientes y de mora.

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