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Economía naranja, un actor principal en la economía colombiana

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Economía naranja, un actor principal en la economía colombiana

Por: bvc

Economía naranja, un sector de gran relevancia y potencial para el país

Con seguridad has escuchado o leído el término economía naranja. Desde múltiples escenarios, foros y medios de comunicación, este tipo de economía ha tomado fuerza. Pero, por más que se recalque la importancia que este sector tiene para el país, no todos lo conocen.

Las definiciones de lo que realmente es la economía naranja tienen matices según la fuente que se consulte. Sin embargo, si se sacan los puntos en común, se llega a la conclusión de que es “el conjunto de actividades que de manera encadenada permiten que las ideas se transformen en bienes y servicios culturales, cuyo valor está determinado por su contenido de propiedad intelectual.” (Buitrago Restrepo & Duque Márquez , 2013).

Sin tanto enredo, la economía naranja se refiere a las actividades económicas de carácter cultural y creativo. Aquí también entran actividades asociadas, como el diseño, desarrollo de software y el arte, por nombrar solo algunas. Los principales insumos para la economía naranja son, precisamente, el talento y la creatividad (Finlev , Maguire , Oppenheim , & Skvirsky, 2017). 

¿Por qué naranja?

Aunque las actividades económicas que hacen parte de la economía naranja llevan décadas funcionando, el término naranja es relativamente nuevo. La pregunta que te puedes estar haciendo es, ¿por qué ese color? La verdad es que el bautizo fue más arbitrario que otra cosa. Partiendo de la explicación dada en el libro La economía naranja, editado por el BID, hay más de una razón.

Según sus autores, los antiguos artistas egipcios usaban un pigmento de ese color para adornar las tumbas de faraones. También sostienen que Baco, el dios del vino y patrón del teatro, es recreado en pinturas vistiendo color naranja.

Pero hay otros elementos, como que es el color del Halloween y el de la transformación. Así mismo, es el color del aprendizaje y liderazgo para los pueblos nativos de Norteamérica. Hay otras alusiones, pero la idea se mantiene, el naranja es el color de la creatividad.

El aporte de la economía naranja al desarrollo del país

Si bien el nombre de la economía naranja puede ser visto como una curiosidad más, su aporte a la economía no lo es. Lejos de ser un sector minúsculo, las estimaciones indican que genera 2,25 billones de dólares a la economía mundial. Además, emplea cerca de 30 millones de personas en todo el planeta (UNESCO, 2018).

En el plano local la situación es igual de relevante. Según la cuenta satélite de cultura y economía naranja del DANE, este sector aportó el 3,2 % del valor agregado del país en 2018. Esto significó más de 28 mil millones de pesos, volviéndola un sector importante para el crecimiento económico colombiano. 

Esta producción estuvo repartida entre creaciones funcionales (44,4 %); es decir, actividades que no son propiamente culturales, pero cumplen una función de entretenimiento o diseño, como el desarrollo de software. Artes y patrimonio (28,3 %) e industrias culturales (27,3 %).

Pero ahí no paran las bondades de la economía naranja. En términos de empleo, la contribución no es menor. Según el reporte del sector revelado por el DANE en diciembre de 2019, hubo cerca de 540.000 ocupados en estas actividades económicas. Con esto, la economía naranja empleó, en 2018, al 2,4 % de los ocupados del país. 

Además, la economía naranja no solo contribuye a la producción interna del país, sino que dinamiza el comercio internacional al incrementar las exportaciones. 

Las cifras a 2018 dan cuenta de más de 131 millones de dólares exportados solo en bienes del sector. Esa cifra representó un crecimiento del 9,5 % frente al valor alcanzado en 2017. Nada mal para un sector que hasta hace poco no tenía mayor visibilidad en las cuentas económicas.

Alternativas socioeconómicas de la economía naranja

Partiendo de esa base económica, el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 le dio particular relevancia a la economía naranja.  En uno de sus apartados se contemplan las estrategias para que los jóvenes se incorporen a las actividades económicas naranjas.

La idea es que se reduzcan las barreras que tiene la población joven para acceder al mercado laboral. Esto es un factor fundamental para que la tasa de desempleo juvenil, que actualmente supera el 20 %, se reduzca a largo plazo.

Así mismo, dado que la economía naranja es por definición creativa, la innovación es parte fundamental de ella. Esto es de gran importancia para generar crecimiento económico y beneficios sociales. A partir de esas nuevas ideas se incentiva la producción en otras industrias y actividades económicas (Departamento Nacional de Planeación, 2018). La lógica detrás de esto es que un nuevo producto requerirá insumos y canales de distribución, con lo cual esas actividades verán un aumento de su actividad.

En esta dinámica, a manera de ejemplo, se encuentran empresas de diseño de software, moda, producción audiovisual, entre otras. Con su actividad incentivan la producción y comercialización de telas, dispositivos electrónicos y maquinaria especializada. Con esto, se cierra un círculo virtuoso en pro del crecimiento y bienestar social en la medida en que se incrementa la producción de numerosas industrias y se genera más empleo. 

Fintech, el aliado y catalizador del sector naranja

Por lo general son las pequeñas y medianas empresas las que pertenecen a la economía naranja. Por eso, en algunos casos, presentan dificultades para obtener financiación por medio de créditos tradicionales. 

Es aquí donde algunas fintech han demostrado la utilidad que pueden tener frente a la financiación de proyectos y empresas. Esto es porque facilitan que cualquier persona invierta sus recursos en ellas sin necesidad de pasar por un sinnúmero de intermediarios.

Una de esas alternativas es a2censo, una plataforma que permite que cualquier persona invierta en una pyme de su interés. De esta manera, se da una relación gana-gana entre la empresa y el inversionista. La primera obtiene recursos para poner a andar sus proyectos, mientras que el segundo obtiene una rentabilidad por su inversión. 

Si te parece atractiva la idea, ten presente que solo es necesario unos datos básicos para inscribirse en la plataforma. Una vez allí puedes invertir desde $200.000 pesos en una pequeña empresa que llame tu atención.

Este esquema de financiación es conocido como crowdfunding y es una excelente alternativa para empresas naranja. De hecho, en la plataforma se clasifican los proyectos según sus características. Así, hay unos catalogados como sostenibles, capital de trabajo, financiación, expansión o innovación.

Partiendo de la definición de economía naranja, probablemente una pyme del sector entrará bajo este último término. Con esto se atraen recursos que, de otra manera, sería difícil obtener.

Ejemplos de éxito ya existen. Mediante a2censo se han conseguido recursos para pymes de sectores como el de la salud, comercio, tecnología, entre otros. Con estas posibilidades la economía naranja cuenta con un importante trampolín para hacer crecer sus empresas y generar beneficios a ciudadanos del común y a la sociedad en general.

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